CON GRAN GOZO CELEBRAMOS NUESTRA CONVENCION NACIONAL

CON GRAN GOZO CELEBRAMOS NUESTRA CONVENCION NACIONAL
La XXVI Convención Nacional de USA, se llevó a cabo del 7 al 10 de Julio, con el lema: "Siervos Leales, Siempre Confiables", en la ciudad de Marietta del estado de Georgia. Este evento reunió a los Hermanos y Pastores de la vasta unión Americana. El Rev. Arturo Hernández, Supervisor de USA, presidio el servicio inaugural de esta actividad espiritual.

El Rev. Humberto Henao, Director Internacional del MMM, participó con palabras de saludo. La exposición bíblica, estuvo a cargo del Rev. Gustavo Martínez, Presidente Internacional del MMM, quien citó el evangelio de Mateo 26: 30-35, con el tema: "No confiemos en nuestras fuerzas, confiemos en Dios".

Los cánticos de alabanzas y adoración, engrandecieron el nombre de Jesucristo, en el segundo servicio. La Hna. Carmen de Martínez, esposa del Presidente Internacional del MMM, fue la exponente del mensaje bíblico, con el tema: ¿Qué hay de Dios en tu vida, que aún no ha sido revelado?, en base al libro de 2 Corintios 4:7. En la disertación de la Palabra de Dios, aseveró que los EEUU necesita una visión celestial. La Iglesia tiene que levantarse así le cueste la cárcel, la persecución pues tiene que predicar los principios de Dios. No es un tiempo de prosperidad; es un tiempo difícil, recalcó.

El tercer servicio se inició en un ambiente de alabanza y adoración. Hubo cánticos especiales de las diferentes Iglesias de la Obra del Señor en América del norte. El Rev. Humberto Henao, Director Internacional del MMM, fue el portador del mensaje bíblico en base al libro de 1 Reyes 18: 1-18, con el tema: "Aceptando los desafíos". En la exposición bíblica, enfatizó que la Iglesia del Señor, no debe ceder a las tinieblas y el pecado. Debemos pelear y aceptar los retos y triunfar en el nombre de Jesús.

También se desarrolló la reunión de Obreros y Pastores, en la cual trataron asuntos concernientes a la obra del Señor en la nación norteamericana, al mismo tiempo se desarrolló el culto presidido por las damas y la Hna. Carmen de Martínez, fue la mensajera de Dios quien mencionó el libro de Proverbios 23: 7, con el tema: "El poder de un pensamiento". En el desarrollo de la exposición bíblica, enfatizó que debemos llenar nuestra mente de la Palabra de Dios y desechar los patrones de viejos pensamientos, para tener una vida victoriosa y creer y apropiarse de las promesas de Dios para nuestras vidas.

El quinto culto de este magno evento fue una noche llena de la unción del Señor. El Rev. Arturo Hernández, Supervisor de USA, compartió la Palabra de Dios. En la exposición de la Palabra, aseveró, que grandes cosas vienen para la obra del Señor, en los Estados Unidos de Norteamérica.

En el último día hubo servicio misionero y Promoción de Obreros y Pastores, y se vivió momentos de alabanza y adoración, los cuales fortalecieron y edificaron a los asistentes de este evento. El Rev. Andrés Cruz, Presbítero de New Jersey y Virginia, estuvo a cargo de la dirección del servicio. Participaron con palabras de saludos y testimonio de las grandes cosas que Dios está haciendo en la Unión americana: el Rev. Roberto Andino, Presbítero de los Estados de Alabama, Louisiana, Tennessee, Kentucky y Mississippi, el Rev. Benito Green, Presbítero de New York, el Rev. Ascensión Guandique, Presbítero de Texas centro y Colorado. La Hna. Lourdes Hernández, elevó una oración al Todopoderoso por la Obra de Dios en EUA y por la Oficialidad Internacional del Movimiento Misionero Mundial. La exposición de la Palabra de Dios, estuvo a cargo del Rev. Humberto Henao, Director Internacional del MMM, fue el portador del mensaje de Jesucristo, con sustento en el libro de Hechos 11: 19-30, con el tema: "Antioquía, una Iglesia misionera".

En la noche del ultimo día, el Rev. Gustavo Martínez Garavito, Presidente Internacional del MMM, fue el expositor del mensaje divino, con sustento en el libro de Génesis 16: 1- 9, con el tema: "No huya, sométase y espere en Dios". Al final del servicio hubo un mover especial del Espíritu Santo quien ministraba y varias almas aceptaron a Jesucristo como Salvador y muchos también con lágrimas se reconciliaron con Jesucristo. ¡A Dios sea toda la gloria! Amen.